Confirman que hay agua en la superficie de la Luna: "Podría ser usada 'in situ' al explorar"

Las regiones polares de nuestro satélite albergan agua helada en su superficie, algo que se creía imposible hasta hace unos años. Un estudio publicado en 'PNAS' lo corrobora ahora.

Universo Prohibido - 21/08/2018

La noción de que existe agua en la Luna no es nueva, lleva concretándose desde 1994. Sin embargo, ha habido que esperar hasta hoy, con la publicación de un estudio en 'PNAS' que confirma la evidencia directa de la existencia de agua —obviamente helada— en las regiones polares de nuestro satélite. "Estos depósitos", dicen los autores estadounidenses del artículo, "podrían ser utilizados como un recurso in situ en la exploración futura de la Luna".

Que ese agua esté en la superficie y no oculta bajo kilómetros de roca se consideraba imposible hasta hace bien poco. La teoría explica que, dado que nuestro satélite carece de una atmósfera protectora, cualquier átomo de agua líquida que haya en su superficie será inmediatamente convertido en gas por el efecto abrasivo del Sol. Recordemos que la temperatura en la Luna pasa de una media de 107ºC durante el día a los -153ºC durante la noche, y que cada parte de este ciclo se prolonga durante 13 días y medio.

En resumen, hasta ahora las evidencias empujaban a pensar que no había sitio en la Luna donde el agua pudiera esconderse. ¿O quizá lo había?

Según los investigadores de la NASA y las universidades de California, Hawai, Brown o Colorado que han participado en el descubrimiento, la pequeña inclinación de los ejes de rotación lunares "provoca que las depresiones topográficas en sus regiones polares, tales como cráteres de impacto, permanezcan permanentemente a la sombra".

El hielo superficial expuesto en las regiones polares de la Luna (PNAS)
El hielo superficial expuesto en las regiones polares de la Luna (PNAS)

En estas depresiones, que los científicos llaman "trampas de frío", la temperatura permanece siempre a menos de 163ºC por lo que ese hielo lunar llevaría ahí desde hace milenios sin evaporarse. La detección directa del mismo ha sido posible a través del espectro ultravioleta reflejado por este agua helada y recogido a través de los instrumentos de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA.

Aunque estudios previos ya apuntaban en esta dirección, ésta ha sido la primera vez que se confirma empíricamente. El agua llegó a la Luna a bordo de meteoritos que impactaron contra su superficie hace miles de millones de años. Dado que estos asteroides llegaron a penetrar hasta dos metros en el interior del satélite, se pensaba que toda ese agua helada (unos 600 millones de toneladas métricas según la última estimación) se encontraba a esa distancia bajo la superficie.

Cómo se ha llegado a descubrir

Hasta ahora había confusión, ya que la radiación recogida por estos instrumentos podía corresponder tanto al agua (H2O) como al hidróxido (OH), pero el uso de espectroscopía del infrarrojo cercano ha permitido discriminar entre H2O y OH, así como discernir la presencia de agua en otros estados de agregación.

En los años sesenta, antes de que la misión Apollo XI pisara la Luna por primera vez, la hipótesis de que había agua en nuestro satélite cobró mucha fuerza, aunque luego se fue desinflando por el peso de la evidencia teórica y la imposibilidad de demostrarlo empíricamente.

Algunos de los instrumentos a bordo del Lunar Renaissance Orbiter que han permitido hacer el hallazgo (NASA)
Algunos de los instrumentos a bordo del Lunar Renaissance Orbiter que han permitido hacer el hallazgo (NASA)

Ya en 1994, la sonda experimental Clementine fue la primera en apuntar a que bajo importantes cráteres polares como el Shackleton, el Haworth o el Svedrup podía haber agua helada. Esta pista fue confirmada cuatro años después por el Lunar Prospector, que dio una primera estimación del agua que podría haber en la Luna: 300 millones de toneladas métricas, una cantidad que luego fue duplicada.

Ahora, este último estudio en 'PNAS' reduce esa cantidad. En principio, para la Luna se emplearon los mismos modelos predictivos que para otros planetas o planetoides donde se ha encontrado agua helada: Mercurio y Ceres. Sin embargo, aquí el hielo "fue detectado en áreas de sombra permanente en las regiones polares, y solo en un 3,5% de la superficie sombreada, sugiriendo que los procesos de acumulación son diferentes de aquellos en Mercurio o Ceres, donde el agua helada es más pura y más abundante que en la Luna".

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